#Opinion // Exigimos se respete el Estado de Derecho que rige a los mexicanos

Por: Carlos Martínez Leal
En días pasados el Profesor Jerónimo Gurrola Grave ha recibido amenazas de muerte a través de mensajes que llegan a su celular, dichas amenazas provienen de cuentas creadas-inventadas, por quien ha recibido, la encomienda de seguir los pasos del profesor y hostigarlo recurrentemente, con la clara intención de que, al recibir dichos mensajes, se dé cuenta que el remitente sabe exactamente hora y lugar en donde se encontraba, y de esta manera, infundirle miedo.
Esto no es nuevo ni para el profesor, ni para nuestra querida organización, pues ha sido el modus operandi, cada que los antorchistas queretanos, se movilizan, exigiendo soluciones a sus demandas, mismas que en tiempo y forma, fueron planteadas a las autoridades, haciendo uso del derecho tutelado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que garantiza a todos los mexicanos: la libertad de organizarse, la de petición y la de manifestación.
El Artículo Octavo (8º) dice: “los funcionarios y empleados públicos respetarán el ejercicio de derecho de petición, siempre que este se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa ...A toda petición debe recaer un acuerdo escrito de la autoridad a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de hacerlo saber en breve término al peticionario.”
Y el Artículo Noveno (9º) dice: “no se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito; No se considerará ilegal y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición o presentar una protesta por algún acto, a una autoridad, si no se profieren injurias contra ésta, ni se hiciere uso de violencias o amenazas para intimidarla u obligarla a resolver en el sentido que se desee.
Como vemos, el artículo octavo nos da, no solo el derecho de petición, nos permite tener un ¡acuerdo de la autoridad! sobre nuestra petición. Y el hecho de tener o no una respuesta, en ese acuerdo, nos permite insistir, insistir, exigir hasta lograr una solución. Solución que, de no lograrse, nos debe unir más, y llevarnos ahora a mostrar que quienes gobiernan, no están ahí preocupados por resolver las peticiones, como lo han prometido al pedir el voto.
El Constituyente Queretano, hace ciento nueve años, el cinco de febrero de 1917, promulgó la Ley que debía regir la vida de los mexicanos, La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual en su artículo noveno. -como ya vimos- permite la asociación, la organización, para hacer una petición o una protesta en caso de que, para dicha petición, no haya un acuerdo que dé solución.
Pues bien, esto es lo que han hecho los queretanos y los mexicanos, que quieren, que buscan, que sueñan con un México mejor, para ellos y para sus hijos. Organizarse en el Movimiento Antorchista -llevan ya 52 años en esta tarea- y pedir, solicitar a las autoridades soluciones, logrando en todo el país, no se diga ya, las soluciones, se ha logrado algo muy superior.
Vivir el proceso de la solución, que ha llevado a los antorchistas a luchar, hace valer “La Carta Magna”, La Constitución Mexicana, a que no sea letra muerta. Esto nos ha permitido aprender y sentir la necesidad de conocer más sobre la historia de nuestra patria, de nuestros líderes como representantes de estas nuestras necesidades.
A su vez nos ha llevado a ser consecuentes con esa lucha y ahora asumir la tarea de continuar con ella, hasta lograr la solución a las demandas ancestrales del mexicano trabajador: Trabajo, salario digno, política impositiva progresiva, es decir que pague impuesto el que gana y, que la renta nacional, se invierta para resolver las demandas de vivienda, servicios básicos (agua potable, drenaje, pavimento, energía eléctrica, etc.) educación, salud, infraestructura para el esparcimiento, la cultura y el deporte.
Esa lucha ha permitido gobernar municipios, que, con el gobierno del pueblo trabajador, como dijo el gran español Don Miguel de Cervantes Saavedra, han mostrado que “no hay mejores gobiernos en el mundo, que el gobierno del pueblo trabajador”. Pues esos municipios se han transformado para bien de sus pobladores, a través de la vigilancia y conducción de ellos mismos.
Esto no lo ha logrado el que el pueblo gobierne solamente, lo ha logrado la lucha y el estudio, lo logra la lucha y la solución de un programa, formulado a partir de la realidad que hay que transformar y, hacerlo con la organización de todos, en una fuerza única, que dirija y tenga el punto de partida y de llegada: Un partido del pueblo trabajador que lo conduzca con sabiduría y paciencia, a lograr dicho programa.
Pierden pues su tiempo los fascistas de nuevo cuño en Querétaro. Como fracasaron los anteriores y como han fracasado en la historia. Sin embargo, no por ello, dejaremos de denunciar ante las autoridades y exigir, se respete el estado de derecho que nos rige o que debe regir a los mexicanos.
¡Alto a las amenazas en contra del Prof. Jerónimo Gurrola Grave exigimos a las autoridades, tanto federales, estatales como municipales en Querétaro a hacer cumplir el estado de derecho que nos rige!




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