Por: José Emilio Soto Hay una lección que la humanidad ha aprendido a golpes: ningún cambio verdadero llega desde arriba por generosidad de quienes gobiernan. Llega desde abajo, cuando las mayorías se organizan, se reconocen y exigen lo que por derecho les corresponde. Y esa lección, aunque vieja, sigue siendo incómoda para muchos. Hoy, conviene hacer un balance honesto. Los discursos confrontan, las conferencias matutinas entretienen, pero los números no mienten: menor creci