Por: José Emilio Soto Cuando se habla de la crisis educativa en México, el foco suele apuntar al sur del país, donde las cifras de analfabetismo y rezago escolar adquieren dimensiones alarmantes. Sin embargo, reducir este problema a una región es un error que oculta la magnitud real del abandono histórico. Durango, en el norte, es la prueba viviente de que la deuda educativa es un lastre nacional. Los números no mienten: en Durango, el 24.6 por ciento de la población adulta n