Por: Efraín Roque Ramírez Era un domingo caluroso y las horas transcurrían como cualquier otro día de la semana. Para muchos, el domingo es día de misa, de convivir en familia o, como dicen los memes, de despertarse hasta el mediodía. Para otros, simplemente es una oportunidad para dormir un poco más, olvidarse por unas horas de la explotación laboral o disfrutar una rica barbacoa de don René. En fin, un domingo común para buena parte de la población. Pero para quienes forman