#Durango // "Con salarios de miseria no se resuelve la pobreza; se necesita un cambio de modelo económico": Antorcha

** El dirigente estatal del Movimiento Antorchista en Durango afirma que los datos del Termómetro Salarial confirman la urgencia de transformar las condiciones estructurales que generan la precariedad laboral en la entidad.
Durango, Dgo. — Para Pedro Martínez Coronilla, dirigente estatal del Movimiento Antorchista en Durango, la realidad que revela el Termómetro Salarial 2026, donde 178 mil trabajadores formales carecen de salario digno, no es un fenómeno accidental, sino el resultado inevitable de un modelo económico que concentra la riqueza en unos cuantos y condena a la mayoría a la sobrevivencia.
"Celebramos cualquier alivio para el bolsillo de los pobres, pero no podemos confundir un paliativo con una solución de fondo", sostiene el líder antorchista al comentar los datos de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, que colocan a Durango entre las entidades con mayor porcentaje de trabajadores sin salario digno: 66 por ciento del total de personas con empleo formal registrado ante el IMSS.
Martínez Coronilla advierte que, aunque el salario mínimo ha tenido incrementos en los últimos años, estos ajustes resultan insuficientes frente a una carestía que devora el poder adquisitivo de las familias duranguenses. Según los datos citados, más del 40 por ciento de la población de Durango no puede adquirir la canasta alimentaria básica, a pesar de que el salario mínimo general asciende a 9 mil 582 pesos mensuales.
"Un salario mínimo verdadero debería permitir no sólo subsistir, sino vivir con calidad: acceder a una buena alimentación, a una educación superior para los hijos, a una vivienda propia y a servicios de salud dignos, no solo a sobrevivir día a día", plantea el dirigente.
Desde la perspectiva de Martínez Coronilla, los números del Termómetro Salarial, que señalan que solo el 33.6 por ciento de los trabajadores formales en Durango percibe un salario digno de 14 mil 400 pesos o más, evidencian que el problema no se resolverá con ajustes parciales.
Para el Movimiento Antorchista, la raíz de la precariedad laboral está en un sistema que privilegia las ganancias empresariales sobre el bienestar de los trabajadores. "Mientras las empresas reportan utilidades que los trabajadores consideran suficientes para exigir un mejor reparto, los mismos empresarios argumentan que no pueden pagar una jornada de 40 horas sin subsidios estatales", señalado en un reportaje difundido por la organización.
El líder estatal ha sido enfático al criticar que, mientras el gobierno federal destina recursos millonarios a otros rubros, se recortan presupuestos esenciales como el sector salud en Durango. Esta contradicción, sostiene, refleja dónde están las prioridades del Estado mexicano.
Martínez Coronilla también ha cuestionado que los programas de transferencias monetarias y apoyos asistenciales no constituyen una solución real al problema de fondo. "Ante esta realidad, no bastan los apoyos paternalistas, no basta que el gobierno entregue despensas o que la federación mantenga subsidios", advierte el líder del movimiento antorchista.
El dirigente considera que el crecimiento de la informalidad, que en México alcanza casi 33 millones de personas, el 54.8 por ciento de la población ocupada, es consecuencia directa de las políticas que no garantizan empleo seguro ni salarios suficientes para una vida digna.
El Movimiento Antorchista ha planteado cuatro ejes rectores para terminar con la desigualdad: salarios dignos, empleo para todos, reorientación del gasto público en favor de las clases más pobres y una política fiscal progresiva donde "el que gana más, que pague más impuestos".
"El gobierno debe ir más allá de los ajustes periódicos. Necesitamos una política económica que priorice la inversión en el campo, en la industria nacional y en los servicios públicos. Sólo así se generará la riqueza necesaria para sostener salarios justos de manera permanente", concluye Martínez Coronilla.
Para el dirigente estatal, la batalla por el salario digno es parte de una lucha más amplia que el Movimiento Antorchista libra en todo el país: la exigencia de vivienda, servicios básicos, educación de calidad y obras para las colonias marginadas. En Durango la organización ha encabezado manifestaciones para demandar pavimentación, drenaje y electrificación en colonias populares, así como el restablecimiento de apoyos alimenticios para estudiantes de bajos recursos.
"La única manera de transformar esta realidad es que el pueblo tome el poder político en el país, para hacer de México un país más justo, más democrático y más soberano para todos", sostiene el líder antorchista, quien ha llamado a fortalecer la organización y la conciencia de clase para "seguir transformando la realidad de los que menos tienen".




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