#Coahuila // Diabetes en Coahuila: la enfermedad silenciosa que avanza entre carencias y malos hábitos
- Monterreyaldía

- 28 ene
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Coahuila.—La diabetes se ha consolidado como la segunda causa de muerte en Coahuila, una posición alarmante que refleja no solo un problema de salud, sino una crisis social estructural vinculada al estilo de vida, la desigualdad y las fallas en la atención médica preventiva.
En el estado, miles de personas viven con diabetes sin un control adecuado, lo que deriva en complicaciones graves como insuficiencia renal, amputaciones, ceguera y enfermedades cardiovasculares. Estas consecuencias impactan con mayor fuerza a los sectores más vulnerables, donde el acceso a servicios de salud, medicamentos y alimentación adecuada es limitado.
Especialistas y autoridades coinciden que el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y dietas poco balanceadas son factores clave en el aumento de la enfermedad. A esto se suma la falta de espacios públicos seguros para la actividad física, largas jornadas laborales y la normalización de hábitos poco saludables desde edades tempranas.
Otro de los grandes problemas es la detección tardía. Muchas personas llegan a los servicios médicos cuando la enfermedad ya ha avanzado, debido a la falta de campañas constantes de prevención, revisiones médicas periódicas y educación en salud. En comunidades rurales y colonias populares, la diabetes suele tratarse cuando ya ha generado daños irreversibles.
Además, el costo económico de la enfermedad representa una carga para las familias coahuilenses. Los gastos en medicamentos, consultas especializadas y tratamientos prolongados provocan endeudamiento y pérdida de ingresos, especialmente cuando el paciente deja de trabajar por complicaciones derivadas de la enfermedad.
Aunque existen programas de atención, organizaciones civiles y especialistas advierten que las políticas públicas actuales son insuficientes para frenar el avance de la diabetes en el estado. Señalan la urgencia de reforzar la prevención, mejorar la alimentación escolar, garantizar el acceso a servicios de salud y promover entornos que faciliten estilos de vida más saludables.
La diabetes en Coahuila ya no es solo un problema médico: es un reflejo de las carencias sociales, la falta de prevención y la desigualdad, una enfermedad silenciosa que sigue cobrando vidas mientras espera una respuesta integral.




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