Por: Virginia Valdivia Cervantes Si sales a dar una vuelta por tu colonia o tu pueblo, seguro lo ves a diario: los caminos están abandonados, las calles llenas de baches o de plano siguen siendo de tierra; cuando no falla el drenaje, falta la luz en las esquinas. En las escuelas de nuestros hijos cada vez piden más "cuotas voluntarias" para arreglar lo más básico, y en el centro de salud o en el hospital falta espacio, faltan medicinas y faltan camas. Ya ni hablemos de tener