Por: Pedro Martínez Coronilla Arranca en Tecomatlán, en la Mixteca poblana, una de las ferias más singulares de México. No solo es la espectacularidad de sus conciertos ni el renombre de sus artistas lo que la distingue, sino algo mucho más profundo: es una fiesta hecha por el pueblo y para el pueblo, sin fines de lucro, sin patrocinios gubernamentales y sin que el dinero decida quién puede entrar y quién no. En un país donde la cultura y el entretenimiento se han convertido