Por: José Emilio Soto El primer semestre de 2026 ha dejado una cifra que debería estremecer a cualquier sociedad que se precie de civilizada: al menos 17 migrantes mexicanos han muerto en operativos o bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). Los nombres de Lorenzo Salgado Araujo, en Houston, y del joven colombiano Joan Sebastián Durán, en Biddeford, se suman a una larga lista de víctimas de una política migratoria que, lejos de s