Por: Pedro Martínez Coronilla En un México donde la lógica del capital todo lo impregna, la discusión pública suele girar en torno a macroeconomía, reformas estructurales o índices de violencia. Rara vez nos detenemos a reflexionar sobre el fin último del modelo económico que nos rige y su impacto en la esencia del ser humano. Pero esto nos confronta con una realidad incómoda: en el capitalismo, el trabajador no es un fin, sino un medio. Es “mano de obra”, una pieza desechabl